Finales explicados

El final de Mulholland Drive, explicado

No es una película sin explicación: es una película con dos mitades que se comentan entre sí. La lectura más sólida, las pistas que la sostienen y lo que queda abierto.

El final de Mulholland Drive, explicado

Tiene fama de película imposible de entender, y esa fama es en parte injusta. Mulholland Drive no es un rompecabezas sin solución: es una obra con una estructura bastante reconocible una vez se acepta de qué está hecha cada una de sus dos mitades.

Las dos mitades

La película se divide, a grandes rasgos, en dos bloques muy distintos:

El primero ocupa la mayor parte del metraje. Una mujer sobrevive a un accidente en Mulholland Drive, pierde la memoria y se refugia en un apartamento donde la encuentra Betty, una joven recién llegada a Los Ángeles con ilusión, talento y una audición prometedora. Las dos investigan juntas quién es la desconocida. El tono es luminoso, casi de relato de aventuras.

El segundo llega tras la apertura de una caja azul y dura bastante menos. Ahí aparece Diane Selwyn, una actriz fracasada, amargada, enamorada de una mujer que la ha dejado y que triunfa donde ella no ha llegado. El tono es sórdido y realista.

La lectura que mejor encaja con todo lo que la película muestra es que el primer bloque es una construcción de la mente de Diane y el segundo, la realidad de la que huye. No es la única lectura posible, pero es la que explica más elementos sin forzar ninguno.

Fotograma promocional de Mulholland Drive
La película se divide en dos bloques con tono opuesto: el primero luminoso y el segundo sórdido. Imagen: material promocional · datos de TMDB

Las correspondencias

Lo que sostiene esa lectura es la cantidad de elementos que aparecen en las dos mitades con papeles distintos. Es el mecanismo clásico de los sueños: material real reutilizado con otra función.

  • La camarera de la cafetería lleva en una mitad el nombre que en la otra corresponde a la protagonista.
  • El hombre del cowboy aparece en el primer bloque como una figura amenazante y en el segundo como un invitado más en una fiesta.
  • La llave azul es en un bloque un objeto misterioso y en el otro la señal de que un encargo se ha cumplido.
  • El director de cine pasa de víctima de una conspiración a rival sentimental.
  • El accidente en Mulholland Drive ocurre en las dos mitades con implicaciones opuestas.

Esa red de ecos es demasiado sistemática para ser casual. Y tiene una consecuencia interpretativa: en el primer bloque, Diane se reparte a sí misma entre Betty, la versión que quiso ser, y en parte también en la desconocida, la mujer a la que puede proteger y que la necesita.

La caja azul y el club Silencio

Son las dos escenas bisagra y conviene leerlas juntas.

En el club Silencio, un presentador repite que no hay banda, que todo está grabado, que lo que se oye es una ilusión. Después, una cantante interpreta una canción desgarradora y se desploma a mitad; la voz continúa. La demostración es explícita: lo que estamos viendo es una representación, y la película lo dice en voz alta antes de derrumbar su propia primera mitad.

Inmediatamente después aparece la caja azul, y al abrirse, el primer bloque termina. La caja funciona como el punto de contacto entre las dos capas: lo que se abre es el paso de la versión construida a la realidad.

Que la propia película avise de su mecanismo con esa claridad es, probablemente, lo más generoso que hace con el espectador. Y sigue siendo la escena que más gente recuerda sin saber por qué.

Cartel de Mulholland Drive
El club Silencio anuncia el mecanismo: lo que se ve y se oye es una representación. Imagen: material promocional · datos de TMDB

Lo que ocurre en el segundo bloque

La segunda mitad reordena todo lo anterior con una crudeza deliberada. Diane es una actriz que no ha llegado, que consiguió sus pocos papeles por intermediación de la mujer a la que ama, y que ha sido apartada por ella. En una cena en una casa de Mulholland Drive asiste a lo que interpreta como el anuncio de un compromiso.

Después contrata a un sicario. La señal de que el encargo se ha cumplido será una llave azul en su mesa.

El desenlace muestra a Diane devorada por la culpa, acosada por presencias que vienen de los momentos más inquietantes de la primera mitad, y termina con un disparo. Visto desde ahí, el primer bloque adquiere su sentido completo: es la historia que Diane habría querido vivir, con ella misma como joven promesa y con la mujer que amaba dependiendo de su ayuda.

Lo que queda abierto

Conviene no vender certezas donde no las hay. Hay elementos que esta lectura no cierra del todo:

  1. La pareja de ancianos del principio y su reaparición final, que funciona más como imagen que como pieza de trama.
  2. La figura tras el restaurante, una de las escenas más comentadas y que no encaja en ninguna explicación limpia.
  3. El grado de fantasía del primer bloque: si es un sueño literal, una fantasía consciente o una mezcla.
  4. El orden temporal exacto de la segunda mitad, que tampoco es lineal.

Esa indefinición no es un defecto. La película trabaja con lógica onírica, y en un sueño los elementos no se reparten con la limpieza de un esquema.

Por qué funciona aunque no se entienda

Hay una razón por la que mucha gente sale de la película impresionada sin haber reconstruido nada: el tono hace el trabajo que en otras películas hace la trama. La escena del accidente, la del despacho de los productores, la del hombre que cuenta su pesadilla en la cafetería y la del club Silencio funcionan por acumulación de atmósfera.

Reconstruir el argumento es un placer añadido, no un requisito. Y probablemente sea el motivo por el que sigue apareciendo en las listas de mejores películas de su siglo: admite verse como enigma, como melodrama y como retrato amargo de la industria del cine, y las tres lecturas se sostienen.

El origen de la pelicula explica su forma

Hay un dato de produccion que ayuda a entender la estructura y que conviene conocer: el proyecto nacio como piloto de una serie de television y, al no seguir adelante, se reconvirtio en largometraje con material nuevo rodado despues.

Eso explica dos rasgos que desconciertan:

  1. La cantidad de tramas secundarias del primer bloque, que se abren con detalle y no llevan a ninguna parte: estaban pensadas para desarrollarse a lo largo de una temporada.
  2. El cambio de ritmo del ultimo tramo, mucho mas comprimido, que es el material añadido para cerrar la historia.

Conocerlo no rebaja la pelicula: explica por que su primera mitad tiene textura de serie y su segunda, de epilogo. Y encaja sorprendentemente bien con la lectura de que el primer bloque es una construccion, porque una fantasia tambien abre tramas que no cierra.

Los Angeles como tema

Por debajo del enigma hay una pelicula bastante clara sobre la industria del cine y sobre lo que le hace a quien llega con una maleta y una ilusion.

El primer bloque contiene la version luminosa: la recien llegada con talento que deslumbra en una audicion. El segundo contiene la version real: papeles conseguidos por contactos, decisiones tomadas en despachos por gente que nunca aparece y una carrera que no arranca.

Las escenas de los productores, con sus reuniones absurdas y sus ordenes incomprensibles, funcionan en las dos capas: como pesadilla en la primera y como retrato satirico en cualquier lectura.

Imagen promocional de Mulholland Drive
Por debajo del enigma hay un retrato bastante directo de la industria del cine y de lo que le hace a quien llega de fuera. Imagen: material promocional · datos de TMDB

La audicion, la mejor escena de la pelicula

Si hubiera que elegir una sola secuencia para explicar de que va todo esto, seria la audicion. Betty ensaya un dialogo mediocre con su compañera de piso y lo interpreta de forma plana; despues, en la prueba real, lo transforma por completo en algo cargado de tension.

La escena funciona en tres niveles a la vez:

  • Como demostracion de talento del personaje.
  • Como comentario sobre la actuacion: el mismo texto puede ser ridiculo o inquietante segun como se diga.
  • Como aviso al espectador: lo que estamos viendo es una representacion, igual que dira despues el club Silencio.

Ese tercer nivel es el que la conecta con el resto de la pelicula y el que la convierte en algo mas que un numero de lucimiento.

Como verla por primera vez

Una recomendacion practica que mucha gente agradece: no intentar resolverla durante la primera vision. La pelicula esta construida para funcionar por acumulacion de atmosfera, y el esfuerzo de encajar piezas en tiempo real estropea justamente lo que mejor hace.

Lo razonable es dejarse llevar, aceptar que hay cosas que no encajan y reconstruir despues, con calma o con una segunda vision. Es una de las pocas peliculas donde saber el final de antemano no estropea nada, porque el final no es un dato sino un cambio de lectura.

Tres claves para una segunda visión

  1. Anotar los nombres. Casi todos cambian de dueño entre las dos mitades.
  2. Seguir los objetos. La llave, la caja, el cenicero, la lámpara: viajan de una capa a otra.
  3. Escuchar el club Silencio como un manual de instrucciones, porque eso es lo que es.

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