Órdenes de visionado

En qué orden ver Piratas del Caribe

Las cinco películas, en qué orden verlas, qué trilogía forman en realidad las tres primeras, qué pasa con las dos últimas y por qué conviene quedarse hasta después de los créditos en casi todas.

En qué orden ver Piratas del Caribe

Piratas del Caribe es una saga cómoda: el orden de estreno y el orden cronológico son el mismo, no hay precuelas ni líneas temporales cruzadas y cada película empieza después de la anterior. Lo que sí conviene saber es que las cinco no forman un bloque homogéneo, y que hay una manera de verlas que evita la sensación de estar viendo siempre lo mismo.

El orden, sin complicaciones

  1. La maldición de la Perla Negra (2003)
  2. El cofre del hombre muerto (2006)
  3. En el fin del mundo (2007)
  4. En mareas misteriosas (2011)
  5. La venganza de Salazar (2017)

Ese es el orden de estreno y también el cronológico. No hay más vueltas que darle.

Cartel promocional de Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra
La primera película funciona como una aventura cerrada: se puede ver sola y no deja nada pendiente. Imagen: material promocional · datos de TMDB

Lo que conviene saber antes de empezar

La saga se divide en tres bloques y tratarlos como tales mejora mucho la experiencia.

Las tres primeras son una trilogía de verdad. La segunda y la tercera se rodaron juntas y forman una única historia partida en dos: la segunda termina en un cliffhanger descarado y la tercera empieza exactamente donde lo dejó. Verlas separadas por meses es la peor manera de abordarlas.

La cuarta es un reinicio parcial. Cambia de director, se va de Londres a la búsqueda de la fuente de la eterna juventud, prescinde de los personajes de Will y Elizabeth y reduce el reparto. Se puede ver sin haber visto las anteriores, aunque pierde.

La quinta intenta cerrar el círculo recuperando hilos de la trilogía original y añadiendo una nueva generación de protagonistas.

Película a película

1. La maldición de la Perla Negra (2003)

Un herrero enamorado, la hija del gobernador, un pirata con un problema de oro azteca y un capitán que llega de lado. Es la mejor de las cinco y la que menos necesita a las demás: la trama es redonda, la maldición tiene reglas claras y el personaje de Jack Sparrow todavía no sabe que va a ser el centro de todo, lo que paradójicamente lo hace más divertido.

Detalle que se olvida: el protagonista de esta película no es Jack. Es Will Turner. Jack es el secundario que se comió la función, y de ahí salen todos los problemas de equilibrio de las siguientes.

2. El cofre del hombre muerto (2006)

Aparecen Davy Jones, el Holandés Errante y el kraken, y con ellos la mitología marina que define el resto de la saga. Es la película más espectacular del conjunto y también la más caótica: hay tres o cuatro tramas avanzando a la vez y un final que no cierra nada a propósito.

3. En el fin del mundo (2007)

La más larga, la más enrevesada y la que reparte el desenlace de todo lo anterior. Tiene la mejor secuencia de acción de la saga —la batalla en el maelstrom— y una cantidad de traiciones cruzadas que exige atención. Si la trilogía se ve seguida, funciona; si se ve suelta, resulta indescifrable.

4. En mareas misteriosas (2011)

Jack pasa al centro del cartel, entra Barbanegra y la película se vuelve más pequeña y más rápida. Tiene buenas ideas sueltas —las sirenas son de lo mejor que ha hecho la saga— y una sensación general de haber empezado de cero sin decidir del todo hacia dónde.

5. La venganza de Salazar (2017)

Recupera a personajes de las tres primeras y presenta a dos protagonistas jóvenes. Es la que más se apoya en la nostalgia y la que mejor cierra el arco de Will Turner, algo que agradecerá quien haya visto la trilogía y dejará indiferente a quien no.

Imagen promocional de Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto
La segunda y la tercera se rodaron a la vez y forman una sola historia: verlas seguidas cambia por completo la experiencia. Imagen: material promocional · datos de TMDB

Las escenas post-créditos

La saga tiene la costumbre de esconder algo al final, y en un par de casos no es un chiste sino información.

  • La maldición de la Perla Negra: una escena breve con el mono, que cierra el gag de la maldición.
  • El cofre del hombre muerto: otra con el perro de la prisión, convertido en jefe de una tribu.
  • En el fin del mundo: esta sí importa. Un salto temporal de diez años que resuelve qué fue de Will y Elizabeth. Quien se levante del sofá se pierde el final de verdad de la trilogía.
  • En mareas misteriosas: una escena corta con Angélica en la isla.
  • La venganza de Salazar: una escena que apunta al regreso de un personaje y que, a día de hoy, sigue sin continuación.

Tres formas de verla según el tiempo disponible

El plan completo

Las cinco en orden. Lo ideal es agrupar la segunda y la tercera en el mismo fin de semana, porque son una sola película de más de cinco horas repartida en dos sesiones.

El plan corto

La primera y parar. Es una aventura cerrada, con principio y final, y probablemente la mejor película de aventuras de su década. No deja nada pendiente que duela.

El plan de la trilogía

Las tres primeras y dejar las otras dos para más adelante. Es la opción que mejor equilibrio ofrece: se ve la historia completa de Will, Elizabeth, Barbossa y Davy Jones, y se cierra con la escena post-créditos de la tercera.

Con niños en casa

Conviene saber que la saga no es tan infantil como su envoltorio. Hay esqueletos animados, un pulpo humanoide, corazones latiendo dentro de un cofre, sirenas que atacan en manada y una cantidad considerable de peleas con espada. La primera es la más amable; la segunda y la tercera tienen imágenes que impresionan a los más pequeños.

Como referencia práctica: si en casa han funcionado bien las aventuras clásicas de acción, estas encajan; si los esqueletos y los monstruos marinos son un problema, mejor esperar.

Qué queda fuera de la lista

Existen además una serie de atracciones, videojuegos y material derivado, pero no hay series ni películas adicionales que haya que ver para entender nada. La saga cinematográfica son esas cinco películas y se basta a sí misma.

Conviene mencionar el origen, porque explica bastante del tono: la saga nace de una atracción de parque temático, no de un libro ni de un cómic. De ahí la estructura de set pieces encadenadas, el humor constante y la sensación de que cada película quiere enseñar una habitación nueva.

Cartel promocional de Piratas del Caribe: La venganza de Salazar
La quinta entrega cierra el arco de la trilogía original y deja apuntado un regreso que todavía no ha llegado. Imagen: material promocional · datos de TMDB

En resumen

El orden es el de estreno y coincide con el cronológico: La maldición de la Perla Negra, El cofre del hombre muerto, En el fin del mundo, En mareas misteriosas y La venganza de Salazar. Las tres primeras son una trilogía y conviene verlas seguidas; la segunda y la tercera, prácticamente del tirón. Y hay que quedarse después de los créditos de la tercera, porque ahí está el desenlace real de la historia de amor que sostiene todo el conjunto.

Si te van las sagas largas, en la revista tienes también en qué orden ver Indiana Jones y en qué orden ver Misión Imposible, dos casos en los que el orden tampoco tiene trampa pero el resultado cambia bastante según por dónde se empiece.

Los personajes que hay que seguir

La saga se sigue mejor si se tiene claro de quién es cada arco, porque las cinco películas no van todas del mismo.

Will Turner y Elizabeth Swann son los protagonistas reales de la trilogía. Su historia empieza en la primera, se complica en la segunda y se cierra en la escena post-créditos de la tercera. Vuelven en la quinta. Quien vea la saga pendiente solo de Jack se perderá justo la parte que tiene principio y final.

Jack Sparrow es el motor cómico y el reclamo, y tiene menos arco del que parece: su objetivo —recuperar la Perla Negra— se plantea en la primera película y se va reformulando sin avanzar mucho.

Barbossa es, para mucha gente, el mejor personaje de la saga. Empieza como villano, muere, vuelve, cambia de bando varias veces y acaba protagonizando el momento más emotivo del conjunto en la quinta película.

Davy Jones aparece solo en la segunda y la tercera, y es el antagonista mejor construido: tiene una motivación clara, un contrato que le obliga y una escena con un órgano que lo explica sin diálogo.

Dónde se ven y en qué formato

Las cinco están disponibles en las plataformas habituales de suscripción en España, y en los últimos años han circulado ediciones remasterizadas de las tres primeras. Merece la pena, porque las secuencias nocturnas de la primera película —la tripulación esqueleto bajo la luz de la luna— ganan mucho con una buena imagen. El sonido también: la banda sonora es una de las más reconocibles del cine de aventuras moderno y se aprovecha mejor con un equipo decente.

De dónde viene todo esto

Conviene recordar de dónde sale la saga porque explica su tono y también sus límites. Piratas del Caribe nació como una atracción de un parque temático inaugurada en 1967: un recorrido en barca por escenas animadas de un puerto asaltado, con una canción que se te queda pegada y sin nada parecido a una trama. Cuando en 2003 se decidió convertirla en película, el material de partida no era una historia sino un puñado de imágenes: el esqueleto al timón, el perro con las llaves en la boca, el pirata en el pozo, la cárcel inundada.

Todas esas imágenes aparecen en la primera película, y muchas vuelven en las siguientes. Es la razón de que la saga funcione por escenas memorables más que por argumento, y también de que, cuando se le pide una trama compleja, cruja. Verla sabiendo eso ayuda: no es una novela por entregas, es una atracción a la que se le fueron añadiendo vagones.

Tu valoración

Sé el primero en valorar En qué orden ver Piratas del Caribe

¿Qué opinas sobre En qué orden ver Piratas del Caribe?

Sé el primero en comentar sobre En qué orden ver Piratas del Caribe.